Biohackers
El comienzo de Biohackers es un espectacular incidente en un tren, protagonizado por la estudiante de medicina Mia Akerlund (la fresca Luna Wedler). ¿Cómo se llega a esta escena? Salto hacia atrás en el tiempo con la llegada de Mia a la Universidad de Friburgo, para seguir una especialización de ingeniería genética a cargo de la profesora Tanja Lorenz (en gélida sobreactuación de Jessica Schwarz). Mediante algunos flashbacks, nos enteramos de un hecho traumático en la infancia de Mia, que empieza a arrojar alguna luz sobre sus móviles. Todo esto ocurre en el primer episodio de esta miniserie a la que no debemos pedirle demasiado, a pesar (y a causa) de encarar básicamente un tema ríspido como la bioética pero que cumple con entretenernos. En cuanto al género, es una cruza de estudiantina con biothriller. Entre las contras, encontramos inconsistencias y lagunas del guión en general y sobre los planteos y procedimientos de laboratorio en particular que muestra y los mohines de ...