Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como series argentinas

No grites

Imagen
No grites es una miniserie de terror dirigida por Sebastián Dietsch, con cinco capítulos breves de entre 7 y 9 minutos (podrían considerarse cortometrajes) que transcurren integramente en la misma casona y que van desde el presente hacia atrás, repitiendo algunos personajes. En el primero, Selfies (2020), tres adolescentes entran en una casa abandonada y comienzan  a sacarse selfies que les depararán tremendas revelaciones. En el siguiente, Bienes Raíces (2001), un matrimonio con dos hijos ingresan a la casona acompáñados por un agente inmobiliario que desea vendérsela. En el tercero, Posesión (1985), un cura entra a la casa para exorcizar a la esposa del dueño de casa. En el siguiente, Purgatorio (1977) (el mejor), un grupo de tareas irrumpe en la casona, donde vive un matrimonio. En el último, Parto (1935), (el más interesante cinematográficamente) asistimos a un parto de mellizos. Considero que cada uno representa un tipo de terror ligado a su época...

Casi feliz

Imagen
Sebastián (Wainraich) es standapero y conduce un exitoso programa de radio. Está separado de Pilar (Natalie Pérez), con quien tiene dos hijos. Estamos ante una comedia sensible y profunda (para nada sitcom, como la definieron algunos), alejada del costumbrimo, con elementos de un humor judío basado en el desencuentro, la (relativa) fama y cierta neurosis (a veces con toques de culpa u obsesivos) compuesta por capítulos independientes (sólo mantienen el hilo conductor de la relación Sebastián-Pilar), donde el protagonista interactúa en cada uno con diversos personajes a cargo de un elenco de famosos. Por buscar una referencia extranjera, podríamos mencionar a la serie Love, pero afortunadamente Casi feliz es más relajada, menos pretenciosa y diría que más lograda. El guión y la dirección tienen muy buen timing y la actuación de Wainraich es muy buena, mientras la de Pérez comienza bien pero a lo largo de los capítulos se desliza, por momentos y lamentablemente a un registro m...

Tu parte del trato

Imagen
Un thriller muy bien hecho y producido. Moderno, con muy buen montaje (el manejo de los tiempos es muy bueno) y dirección de cámaras. El personaje de Cabré (un broker) termina convertido en instrumento de una venganza de una suerte de hacker (Jazmín Stuart, en plan femme fatal a veces sobreactuada) en contra de una médica al frente de una fundación (Eleonora Wexler, sobria). La intriga va funcionando muy bien. Pero en el útlimo capítulo, la trama se vuelve algo confusa (no sé si para mí o deliberadamente) y el final no es satisfactorio. Capítulo aparte merece el personaje de Carola Reyna, (que hace de madre demente del personaje de Stuart), en el paroxismo de la sobreactuación y (lo peor) a quien no logré entenderle el 80% de sus parlamentos ya que su concepto de la psicosis estaría absolutamente reñido con una dicción inteligible.